Trump dice EE.UU. impondrá fuertes aranceles al acero y aluminio

Por Joe Deaux, Andrew Mayeda y Toluse Olorunnipa con la colaboración de Justin Sink.

El presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos planea imponer aranceles del 25 por ciento a las importaciones de acero y del 10 por ciento al aluminio, y que espera firmar una orden formal la próxima semana.

“Vamos a imponer aranceles a las importaciones de acero” y “a las importaciones de aluminio”, dijo Trump a los ejecutivos de la industria de metales en la Casa Blanca el jueves. “La semana que viene lo firmaremos. Y van a tener protección por primera vez en mucho tiempo”.

“Será del 25 por ciento para el acero. Será del 10 por ciento para elaluminio”, dijo en respuesta a una pregunta de los periodistas.

Hubo confusión el jueves por la mañana después de que la Casa Blanca reculara sobre un anuncio de comercio. El miércoles por la noche, Trump parecía dispuesto a anunciar duros aranceles al acero y el aluminio, y los máximos ejecutivos de la industria recibieron una invitación de última hora a la Casa Blanca para una reunión con el presidente prevista para el jueves. Trump celebró una “sesión de información” con máximos ejecutivos, entre ellos John Brett de ArcelorMittal USA, John Ferriola de Nucor Corp. y Mike Bless de Century Aluminum Co.

Las acciones de AK Steel Holding Corp., US Steel Corp. y Century Aluminum subieron tras la noticia, después de avanzar inicialmente en anticipación a la decisión y luego caer cuando la administración señaló que no habría un anuncio. La confirmación de Trump las impulsó nuevamente al alza. A las 12:53 pm en Nueva York, Century subía 10 por ciento y AK Steel ganaba 11 por ciento, mientras que Nucor, el mayor productor estadounidense, se negociaba con un alza del 3,3 por ciento.

Los precios del aluminio aumentaron en Londres, mientras que la prima para enviar metal al medio oeste de Estados Unidos registró el mayor avance desde al menos 2013.

Opciones de Trump

Trump ha estado considerando una serie de opciones para limitar las importaciones de acero y aluminio, luego que el Departamento de Comercio concluyera que los envíos de los dos productos afectaban la seguridad nacional de EE. UU.

“Nuestras industrias del acero y aluminio (y muchas otras) han sido diezmadas por décadas de comercio desleal y malas políticas con países de todo el mundo”, dijo Trump en una publicación en Twitter el jueves por la mañana. “No debemos permitir que se aprovechen de nuestro país, empresas y trabajadores por más tiempo. Queremos ¡COMERCIO libre, justo e INTELIGENTE!

Una medida de EE. UU. sobre aranceles puede provocar represalias de parte de China, el mayor productor mundial de acero y aluminio. China ya lanzó una investigación sobre las importaciones estadounidenses de sorgo, y está estudiando si restringir los envíos de soja estadounidense, objetivos que podrían perjudicar el apoyo de Trump en algunos estados agrícolas. Si bien China representa solo una fracción de las importaciones estadounidenses de los metales, se la acusa de inundar el mercado mundial y presionar a la baja los precios.

Negociaciones con China

La medida podría aumentar las tensiones entre las dos mayores economías del mundo el mismo día en que el máximo asesor económico del presidente chino Xi Jinping, Liu He, se reunirá con el equipo económico sénior de Trump en Washington, incluido el asesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn, el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Funcionarios de gobiernos extranjeros han viajado a Washington en los últimos días para expresar su preocupación sobre los aranceles. El secretario de Hacienda de México, Ildefonso Guajardo, habría advertido a la administración sobre los planes de su país para adoptar medidas de represalia. Trump también está bajo la presión de miembros de su propio partido republicano de actuar con cautela para evitar represalias globales en medio de preocupaciones por el aumento que registran los precios de los bienes de consumo.

Sin embargo, los productores y trabajadores del sector siderúrgico de Estados Unidos han pedido a Trump que defienda a su industria mientras lidia con los efectos de un exceso de capacidad en China.

En abril pasado, el presidente ordenó al Departamento de Comercio estudiar el impacto de las importaciones de acero y aluminio en la seguridad nacional bajo el raramente utilizado artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. El departamento presentó sus informes finales al presidente en enero.