Panamá blinda su mercado de valores

Fuente: El Financiero

Capacitación, nuevas herramientas tecnológicas, más contrataciones, nuevas exigencias y normas de castigo por incumplimiento configuran el nuevo panorama que los actores del mercado de valores encuentran en Panamá desde este año, en función de blindar el negocio financiero.

Las “matrices de riesgo” que definirán la supervisión de los intermediarios financieros están en sus últimos detalles, lo mismo que la estrategia de prevención de “operaciones ilícitas”, incluso los manuales de inspección, para que nadie se declare “sorprendido”, se trabajan desde hace meses atrás para elevar el estándar de supervisión del mercado panameño, cuyas transacciones son en un 80% generadas en exterior, pero con operadores bajo el paraguas de Panamá.

La jefa de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) de Panamá, Marelissa Quintero de Stanziola, refirió en su más reciente rendición de cuentas que desde el año pasado expertos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos han colaborado con la capacitación de su personal.

Aunque no dio porcentajes, aseguró que el aumento de las tasas que pagan los intermediarios financieros a la SMV permitirán a partir de este año “alcanzar el 100% de autonomía financiera” y hasta un superávit de ingresos de 1,3 millones de dólares al final de este año producto de este incremento.

Quintero detalló que hasta el año pasado el 90% de los ingresos los generaban las tasas pagadas por los supervisados y el 10% era sufragado por el Estado en el presupuesto anual.

Solo en su periodo anual de noviembre 2015 a octubre 2016 Panamá reporta transacciones por 86.801 millones de dólares (34% más que en 2015), o lo que es más de tres veces su deuda pública o casi el doble de su producto interior bruto, y ese negocio hay que cuidarlo por su efecto multiplicador en la economía local, pese a que el 80% se da en el exterior, por el impacto reputacional que su mal uso causa.

Quintero celebró que hace pocos días el gobierno le aprobó a la SMV la contratación de ocho nuevos inspectores, duplicando los existentes, para realizar el seguimiento a los intermediarios financieros, especialmente de las casas de valores, unas funciones que apenas tiene un año de existencia como dirección a raíz de las exigencias internacionales de mejorar los estándares de calidad.

La confianza en el mercado panameño se mantuvo pese al “daño reputacional” que ocasionó en 2016 escándalos como de los papeles de Panamá, que llevó a investigar a la casa de valores Mossfon Asset Management o la reorganización de Balboa Securities por la investigación al grupo empresarial Waked en Estados Unidos por blanqueo de capitales, según el informe de la SMV.

Quintero, no obstante, admitió que en lo que sí hubo efectos negativos es en que no se registró ninguna nueva casa de valores el año pasado, cuando se reportaron 87 en funcionamiento (91% de capital latinoamericano), ocho menos que en 2015.

Las casas de valores, entre independientes y afiliadas a bancos, reportaron activos por 678 millones de dólares, de los cuales 512 millones son de las primeras (5,3 % más que en 2015) y 166 millones de dólares de las segundas (9,3% menos que en 2015) disminución que también atribuyó principalmente al caso Balboa Securities.

En cuanto a la administración de fondos de pensiones privados, también bajo su supervisión, refirió que hasta el momento hay 478 millones de dólares entre las dos empresas que ofrecen ese servicio, lo que representa un incremento del 12 % respecto a 2015, depositados por 70.459 personas.

Las nuevas emisiones para oferta pública fueron 24 el año pasado, por 4.904 millones de dólares, 48,4% más que en 2015, aunque quedaron en octubre pasado en “trámite de registro” otros valores por 1.674,3 millones de dólares, por lo que la SMV calificó como de incremento “increíble” el año 2016 al superar los 5.000 millones de dólares por primera vez.

Por otro lado, Quintero indicó que el país, después de 15 años, se dispone a ratificar el Memorando Multilateral de Entendimiento de IOSCO, el regulador global de los superintendentes de valores, para poder “recuperar” su derecho a voz y voto en esa organización, luego de la visita que hará un equipo verificador el próximo 8 de mayo.

La superintendente expresó que ya se han adelantado “opiniones favorables” por los cambios que ha adelantado Panamá en el último año para reforzar la supervisión en el mercado de valores y que espera firmar la adhesión el próximo 14 de mayo en una reunión de  la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) que se celebrará en Jamaica.

Adelantó que en 2018 Panamá será anfitrión de la Asamblea General de IOSCO.

Quintero resumió los nuevos controles establecidos para evaluar a sus supervisados basado en riesgos, y que se prepara un acuerdo para medir el riesgo patrimonial y el tecnológico, entre otros.

Explicó que a partir de 2018 se exigirá que todos los supervisados tengan una calificación de riesgo y que desde el próximo mes de julio los informes de emisores se recibirán vía electrónica mediante una plataforma segura y “serán semestrales o anuales” los reportes que tengan que presentar.

Además, espera la publicación de un Decreto Ejecutivo “que establecerá el régimen sancionador” en el mercado, sobre lo que no adelantó detalles.

También la SMV prepara otro acuerdo para actualizar el registro de calificadores de riesgo y refirió que está “en estudio y reglamentación”, en conjunto con la Bolsa de Valores de Panamá, la ley 66 de diciembre pasado que creó “nuevas figuras” en el sector como la “Entidad de Contraparte Central”.