Nuevo marco regulatorio para la estabilidad de la banca panameña

Fuente: La Estrella de Panamá

Los cuestionamientos que atraviesa el sistema financiero mundial ha obligado a la formulación de nuevos marcos regulatorios en muchos países, para garantizar la estabilidad de los sistemas financieros.

Panamá no escapa de este escenario, y menos en un momento en que escándalos como los ‘Papeles de Panamá’, sobornos de Odebrecht y casos de corrupción de funcionario públicos, se encuentran en busca de responsables.

De allí que, en los últimos años, la Superintendencia de Bancos haya impulsado un nuevo marco regulatorio en Panamá, específicamente, para mejorar la situación de los registros contables, la prevención del blanqueo de capitales (BC) y la prevención del financiamiento del terrorismo (FT).

Estos cambios son parte de un conjunto de medidas adoptadas como parte de una agenda en pro de mejorar la calidad del capital, la medición de los riesgos a que están expuestos los agentes y tener una actualización de las normas internacionales de información financiera y en materia prevención.

REFORMAS

Por ejemplo, este año 2017 se modificó el acuerdo sobre la prevención del uso indebido de los servicios bancarios y fiduciarios, que data de 2015.

En 2016, los cambios fueron amplios. El año pasado se modificaron las normas para la determinación de los activos ponderados por riesgo de crédito y riesgo de contraparte y se establecieron lineamientos para la prevención de BC y FT en las relaciones de corresponsalía bancaria transfronteriza ofrecidas por bancos corresponsales de la plaza.

En este último, se enumeran las obligaciones que tienen los bancos de la plaza que prestan servicios de corresponsalía a bancos extranjeros, a fin de conocer a plenitud la naturaleza del negocio del banco con el cliente y/o representado, y evaluar sus riesgos de prevención de BC y FT.

Igualmente, se hizo obligatorio, para los bancos establecidos en Panamá, la implementación de procedimientos y medidas de debida diligencia que deben aplicar a las entidades con las cuales mantenga servicios de corresponsalía bancaria.

En 2016 también se establecieron lineamientos para la gestión de riesgos en materia de prevención de BC y FT que pudieran surgir respecto a nuevos productos y nuevas tecnologías. Para este caso, las normas establecen que se deben realizar una evaluación de los nuevos productos y servicios que se ofrecerán a los clientes, la ubicación geográfica donde el mismo prestará, ofrecerá y promoverá sus nuevos productos y servicios.

El año pasado también se modificaron las normas sobre sobre concentración de riesgos a grupos económicos y partes relacionadas, estableciendo que el Superintendente pueda otorgar excepciones temporales a los bancos oficiales para la aplicación de límite de concentración en una sola persona, cuando se trate de créditos otorgados por estos bancos a empresas 100% de propiedad del Estado Panameño.

Igualmente, se modificaron las regulaciones sobre el cobro de comisiones y recargos por parte de las entidades bancarias, estableciendo la obligación de los bancos de incorporar, en los contratos bancarios, los lineamientos respecto al cobro de comisiones y recargos en operaciones activas y pasivas.

Otro cambio en 2016 fue para la determinación de los activos ponderados por riesgo de crédito y riesgo de contraparte, que establece normas para la supervisión consolidada de grupos bancarios, a fin de solicitar a los grupos bancarios que consoliden sus operaciones en Panamá y sobre los cuales la Superintendencia ejerza la supervisión de origen, que publiquen sus estados financieros consolidados.

El año pasado también se establecieron parámetros generales sobre la compensación de ACH y disponibilidad de fondos.

Previamente, en 2015, se establecieron procedimientos administrativos sancionatorios ante la Superintendencia de Bancos para aquellos procesos que no tengan establecido un procedimiento administrativo especial.

De igual forma, se ampliaron los servicios que pueden ofrecer los bancos a través de los corresponsales no bancarios. Este acuerdo estableció las medidas que deben adoptar los bancos y empresas fiduciarias para la prevención del uso indebido de los servicios bancarios y fiduciarios.

En 2015, también se establecieron procedimientos administrativos sancionatorios aplicable a los sujetos obligados por la posible infracción al régimen de prevención del blanqueo de capitales, financiamiento del terrorismo y financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva.

Ese mismo año, se actualizó la guía de operaciones sospechosas para bancos y empresas fiduciarias en base al manual de señales de alerta elaborado por la Unidad de Análisis Financiero, a partir de las recomendaciones de los diversos organismos de supervisión y control.

También, se actualizó el acuerdo sobre cumplimiento del índice de liquidez legal, con la finalidad de contar con información más oportuna para el seguimiento del riesgo de liquidez. Para ello, se estableció que este índice se calculará conforme a la periodicidad que determine el Superintendente, ya que anteriormente indicaba taxativamente que el índice de liquidez legal se calculaba una vez a la semana.

Otros cambios importantes realizados en 2015 están asociado al desarrollo de procedimientos y requisitos que deben cumplir las entidades interesadas en obtener la autorización como custodios de acciones al portador locales y extranjeros.

Estos y otros cambios, son parte de la realidad que afronta el sistema financiero de Panamá.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Lo que busca el marco regulatorio.

La Superintendencia de Bancos impulsa un nuevo marco regulatorio en Panamá, específicamente, para mejorar la situación de los registros contables, la prevención del blanqueo de capitales y la prevención del financiamiento del terrorismo.