Mercado mexicano de bonos corporativos exhibe fuerte actividad

Por Isabella Cota.

La recuperación que ha experimentado México en la era Trump llegó al mercado local de deuda corporativa.

Las ventas de bonos aumentaron todos los meses desde que tocaron fondo en enero, cuando la asunción de Donald Trump coronó semanas de ansiedad de los inversores que temían que sus propuestas políticas destruyeran la economía de México. Los últimos días de junio marcaron un récord semanal para las ventas de bonos, mientras que en el mes aumentaron un 18 por ciento respecto del mismo período el año pasado.

El incremento de las nuevas emisiones en un año que muchos analistas predijeron que sería funesto para México, demuestra la mayor confianza en la capacidad del país para soportar una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). El peso tiene este año el mejor desempeño entre las grandes monedas, las acciones mexicanas registran algunos de los mayores aumentos en América Latina y los costos de endeudamiento del gobierno bajaron. Todo esto está aumentando el entusiasmo por la deuda corporativa local.

“Típicamente el verano era un período sin operación y ha sido todo lo contrario”, dijo Alejandro Sánchez, responsable de mercados de capitales de deuda en la unidad México de Citigroup Inc. “Todo eso se ha venido manteniendo como una inercia de mercado que ha seguido operando”.

Desde la mayor embotelladora de refrescos de América Latina hasta la eléctrica estatal, las compañías emitieron este año bonos locales por 209.000 millones de pesos (US$11.700 millones), incluido el equivalente de 99.000 millones de pesos solamente en junio, según las últimas cifras de la bolsa más grande del país. Según datos compilados por Bloomberg, hay alrededor de 6,6 billones de pesos en bonos pendientes.

“Todos se alinearon para emitir”, dijo Octavio Calvo, responsable de mercados de capitales de deuda en Grupo Financiero Santander México SAB.

El banco fue agente colocador de los dos mayores acuerdos de bonos este verano. Coca-Cola Femsa SAB vendió 10.000 millones de pesos, incluidas obligaciones negociables a 10 años con una tasa fija de 7,87 por ciento. Comisión Federal de Electricidad vendió 8.000 millones de pesos, incluido un bono a 10 años que paga 8,18 por ciento.

La inflación más alta y una serie de aumentos de las tasas de interés por parte del banco central en los últimos 12 meses hicieron subir los costos de financiamiento a corto plazo, pero los inversores están convencidos de que la perspectiva a largo plazo es buena, lo cual contribuyó a hacer bajar los costos de financiamiento a más largo plazo.

Las colocaciones pendientes para el resto del año incluyen 19 emisores de bonos más que buscan salir al mercado, según presentaciones a la Bolsa.

“Es el momento indicado para emitir títulos a largo plazo de tasa fija”, escribieron analistas de BBVA Bancomer liderados por Ociel Hernández en una nota en julio. “El entorno de búsqueda de rendimiento sugeriría demanda para estos títulos”.