La última vez que el Nikkei estuvo tan alto, Japón aún crecía

Por Christopher Anstey.

La última vez que el índice de referencia Nikkei 225 Stock Average cerró cerca de los 23.000 yenes fue semanas después del lanzamiento de “Rising Sun” de Michael Crichton, la novela sobre una conspiración japonesa para dominar Estados Unidos.

En retrospectiva, el libro fue emblemático de la confianza en las perspectivas de Japón en ese momento. Los que trabajaban en Tokio a principios de la década de 1990 tienen muchos ejemplos del entusiasmo masivo acerca del futuro del país, un entusiasmo que había desaparecido en 1997, cuando Japón estaba claramente sumido en un malestar económico que acabó desembocando en las famosas décadas perdidas.

En 1992, los profesores de inglés podían pedir unos 20.000 yenes (US$175 al tipo de cambio actual) por una sesión con abogados de Tokio, allanando el camino para la integración de Japón en la economía mundial. Recibir esa cantidad de dinero por conversar mientras se tomaba una cerveza o sushi fue una extravagancia que demostró lo seguro que estaba Japón SA de su futuro y su necesidad de aprender el lenguaje de los negocios globales.

El entonces presidente George HW Bush también tenía confianza y se llevó con él a los ejecutivos de las tres grandes automotrices estadounidenses en unviaje a Japón, en busca de acuerdos comerciales para ayudar a sacar a Estados Unidos de su lenta recuperación después de la recesión.

No fue la única personalidad que se lanzó a la todavía vibrante capital del país asiático. Decenas de personas hacían cola esperando para entrar en la llamativa discoteca tokiota Juliana’s cuando el entonces actor en boga Charlie Sheen entraba a la zona de asientos VIP con su séquito. La discoteca ya no está y Sheen ya no acapara la atención de los medios. Pero la economía japonesa, y el Nikkei, podrían haberse recuperado por fin.