Inversores en monedas emergentes apuestan contra el euro

Por Lilian Karunungan y Yumi Teso.

Algunos inversores de mercados emergentes están comenzando a apreciar la que ha sido una de las apuestas más castigadas del año.

BNP Paribas Asset Management, Amundi SA y Fidelity International Ltd. están viendo oportunidades en el carry trade con monedas emergentes a costa de un euro más débil. Hasta ahora, las estrategias de carry trade en dólares han llevado a ganancias en todas, excepto una, de las 21 monedas emergentes seguidas por Bloomberg. Por el contrario, el uso del euro ha llevado a retornos negativos en 16 de ellas, debido a la apreciación de la divisa ante las expectativas de que el Banco Central Europeo inicie la retirada de su programa de expansión cuantitativa el próximo año.

No obstante, quienes están dispuestos a correr el riesgo creen que el mercado ya ha contabilizado el optimismo en torno al crecimiento europeo, los menores riesgos políticos y los ajustes del BCE; entre tanto, el dólar debería comenzar a revertir su tendencia a la baja, provocada por la falta de progresos en la agenda de reformas del presidente Donald Trump y la baja inflación, a medida que la Reserva Federal se adelanta a su contraparte europea en el proceso de ajuste monetario.

“El carry trade con euros tiene todo el sentido en este momento”, afirma Guillermo Felices, estratega sénior de inversiones de multi-activos en Londres para BNP Paribas Asset, que administra unos US$675.000 millones. “Hemos alcanzando un punto en que tanto las medidas de política monetaria como los datos macro podrían sorprender al alza. El riesgo de un euro debilitándose frente al dólar en los próximos seis o 12 meses se está materializando y eso favorece el uso del euro como moneda de financiación”.

La estrategia apunta a lograr un retorno promedio, incluyendo intereses, de 2,9 por ciento para el segundo trimestre de 2018, mientras que el uso del dólar rentaría 2,4 por ciento, según una encuesta a analistas realizada por Bloomberg. Las proyecciones apuntan a que el euro caerá uno por ciento respecto al dólar para diciembre desde US$1,19 a las 10:41 de la mañana en Londres. La divisa europea ha avanzado 13,6 por ciento este año y alcanzó su mayor nivel en dos años y medio a inicios de mes.

“Una cotización del euro de US$1,20 está en un nivel justo”, afirma desde Londres Hakan Aksoy, administrador de fondos para mercados emergentes de Amundi, firma que gestiona unos US$1,5 billones. “Si vemos un euro por encima de ese nivel, podríamos inclinarnos a tomar posiciones largas en mercados de moneda local”. Aksoy considera especialmente atractivos los tipos de cambio en los mercados emergentes europeos y el peso mexicano.

El uso del euro para operaciones de carry trade dista mucho de ser generalizado. Morgan Stanley Investment Management prefiere usar el franco suizo o el dólar neozelandés, los únicos que han caído frente al dólar en el último trimestre entre las diez principales divisas del mundo. Michael Kushma, jefe de inversiones de renta fija global, afirma que los factores que hacen del euro una moneda poco atractiva, tales como el optimismo en el crecimiento de la eurozona, continúan en su lugar, y anticipa que cualquier baja frente al dólar será menor.

“Muchas monedas emergentes continúan depreciadas por debajo de sus fundamentos, según nuestros modelos”, dice Sahil Tandon, administrador de fondos en Nueva York para Morgan Stanley Investment, que administra US$435.000 millones. Entre ellos cita el zloty polaco, el peso mexicano y el ringgit malayo. “Las dinámicas esperadas de crecimiento y una amplia diferencia de tasas reales deberían continuar presionando la apreciación de monedas de mercados emergentes”, afirma.

Fidelity International, que maneja activos de clientes por US$383.000 millones, “sub-pondera ampliamente” las monedas emergentes frente al dólar, ante la expectativa de que el proceso de normalización monetaria de la Fed aumentará la presión sobre la divisa, según un informe de su equipo de renta fija. Sin embargo, ve oportunidades para aumentar la exposición a ellas a través de posiciones cortas contra el euro.