Gurú de la renta fija reduce exposición a Brasil y mira a África

Por Aline Oyamada con la colaboración de Paul Wallace, Andrew Bachmann y Dana El Baltaji.

Uno de los principales inversores en bonos emergentes está poniendo su dinero en África.

El estratega de Stone Harbor Investment Partners Jim Craige, quien gestiona el fondo con el mejor rendimiento de este año, está comprando deuda en dólares de Angola, Ghana, Gabón, Costa de Marfil y Zambia, mientras reduce su exposición a Brasil y México. Craige asegura que los países de la África subsahariana fueron injustamente castigados en 2016 y ahora ofrecen las mejores valoraciones entre los emergentes.

Después de que un alza impulsara los bonos de mercados emergentes a récords este mes, los inversores están buscando deuda con mayor riesgo y de emisores menos conocidos en busca de retornos más altos. Países como Angola o Zambia no tienen el mismo historial de puntualidad en sus pagos que el de sus pares más fiables de América Latina, pero su deuda soberana en dólares están rentando cerca del 7,3 por ciento, casi el doble que la deuda mexicana y tres puntos por encima de Brasil.

“Fue difícil encontrar respaldo para sumar estos nombres a la cartera”, afirma Craige. Sus fondos Emerging Markets Total Income y Emerging Markets Income Fund registraban los dos mejores rendimientos este año al 22 de septiembre, entre 229 fondos de renta fija emergente en divisas fuertes con al menos US$100 millones en activos que informan resultados a Bloomberg. “Pero pensamos que (estos países) eran muy atractivos”.

Su exposición a Brasil, México y Argentina ayudó a elevar el retorno de los activos del fondo Total Income de Craige, que invierte tanto en bonos soberanos como corporativos, al 19 por ciento este año. Sin embargo, ahora los precios se han ajustado particularmente en la deuda soberana de Brasil y México. Craige mantiene, sin embargo, una posición considerable de bonos públicos argentinos en euros y una exposición más acotada a papeles en divisas fuertes de Petrobras SA, Cemex SAB, y Petróleos Mexicanos. “Pasamos de una sobreponderación muy fuerte a una más acotada”, explica Craige.

Los países subsaharianos a los que está apostando Craige tienen una calificación crediticia menor a la de Brasil o México y desafíos internos considerables. Angola, el segundo exportador de petróleo en África, enfrenta una escasez de divisas y crecientes niveles de endeudamiento tras la fuerte caída del precio del crudo. Ghana está en medio de la aplicación de un programa del Fondo Monetario Internacional y Zambia está negociando uno. Incluso Costa Marfil, que es considerado el país más seguro de la región, con una clasificación apenas un escalón por debajo de Brasil, ha enfrentado una serie de motines militares este año.

Craige dice que los mayores rendimientos hacen que valga la pena correr el riesgo. No cree que los precios de las materias primas vayan a caer mucho más, y espera que el FMI apoye a los países que así lo requieran. Además, las necesidades de liquidez de estos países son relativamente bajas para la región, por lo que no deberían tener problemas en cumplir con sus obligaciones.