Detención de ex ministro brasileño aumenta presión sobre Temer

Por Simone Preissler Iglesias y Samy Adghirni con la colaboración de Mario Sergio Lima y Gabriel Shinohara.

Un ex ministro del gabinete brasileño y estrecho colaborador del presidente Michel Temer fue detenido por la policía federal el lunes, en una nueva señal de la volatilidad política del país.

Geddel Vieira Lima fue arrestado bajo sospecha de que intentó obstruir las investigaciones sobre el desvío de fondos de un banco estatal, la Caixa Económica Federal, según un comunicado de la fiscalía pública. El antiguo enlace principal del gobierno con el Congreso sabe que es inocente y confía en la justicia, escribió en un comunicado el abogado de Vieira Lima.

La detención del ex ministro, que renunció en noviembre del año pasado tras las acusaciones de tráfico de influencias, se suma a las turbulencias que vive Brasil. Se produce apenas horas después que Temer decidiera asistir a la cumbre del G-20 en Alemania esta semana, modificando los planes de permanecer en Brasil para hacer frente a la crisis política, de la que es parte su propia defensa contra cargos de aceptar sobornos. En los próximos días, el Senado también tiene previsto votar la reforma laboral, uno de los proyectos emblemáticos del gobierno. El último escándalo podría aumentar el costo del apoyo al gobierno de Temer en el Congreso.

“La oposición intentará sacar partido del caso para tratar de crear más inestabilidad económica y política”, dijo André Moura, del Partido Social Cristiano, aliado del gobierno. “Para ellos, cuanto peor, mejor”.

El real redujo sus alzas después de la noticia de la detención, dada la perspectiva de nuevas complicaciones para las políticas del gobierno favorables al mercado. Más temprano el lunes, Moody’s Investors Service había advertido que la reforma de seguridad social del gobierno estaba en peligro y que la falta de aprobación del proyecto de ley podría tener un efecto negativo en la calificación crediticia de Brasil.

Un colaborador presidencial, que no estaba autorizado a hablar de manera oficial, dijo que Temer esperaba la detención de Geddel y que creía que era parte de una estrategia de la policía y los fiscales para estrangular a su gobierno.

El lunes a la noche, el presidente declaró en una entrevista con BandNews que estaba “casi seguro” de que la cámara baja del Congreso desecharía los cargos contra él. Para que la causa siga adelante las dos terceras partes de la Cámara de Diputados deben votar a favor de un juicio en el Supremo Tribunal Federal.

Además de las acusaciones de obstrucción a la justicia, los fiscales también sostienen que Vieira Lima intentaba impedir que otros, incluido el encarcelado ex presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, firmaran con los investigadores un acuerdo judicial para reducir su sentencia. Cunha fue quien impulsó el juicio político a Dilma Rousseff que tuvo lugar el año pasado.