Desaceleración impacta a la banca y genera despidos

Fuente: Panamá América

En los últimos quince días del mes de enero empresas de reconocida trayectoria en el país comunicaron el despido de cientos de trabajadores, otro indicador de que la economía panameña no está en su mejor momento, contrario a lo que sostiene el Gobierno, según aseguran especialistas.

Las alarmas se han encendido incluso en la banca, uno de los sectores considerado entre los de mejor desempeño en el país, debido al anuncio por parte de una entidad financiera del cese de labores de 100 de sus colaboradores.

«Los despidos en algunos bancos se debe a que las utilidades han disminuido, durante el 2016, por lo que están tomando decisiones temporales para recuperar rentabilidad, pues cuando hay crisis se hacen recortes de personal», señaló Rolando de León de Alba, gerente del Banco Nacional, haciendo así referencia al anuncio de cese de labores de los colaboradores de algunos bancos.

De Alba argumentó que esto es algo temporal y las entidades financieras se recuperarán, porque el sistema va a generar negocios para que los bancos sigan creciendo.

Contrario a esto, la Superintendencia de Bancos señala que analizando los resultados a nivel del Sistema Bancario Nacional (excluyendo los bancos de licencia internacional) la banca mantiene una utilidad acumulada a noviembre de 2016 de $1,181 millones.

Dicha cifra de beneficios ha descansado en la obtención de unos ingresos netos por intereses de $2 mil 91 millones (un crecimiento de 6.9%) y otros ingresos por $1,689 millones (un crecimiento de 12.0%).

La economista Maribel Gordón explica que una cosa es la dinámica de la actividad para el acceso al crédito y otra lo que considera una actividad económica como rentabilidad, ya que las empresas establecen tasas y los resultados por debajo de ellas, aunque representen ganancias, no son considerados significativos.

El sistema bancario se prepara para los embates del reacomodo del sistema capitalista en términos de lo que es una economía tangible e intangible, la cual ha presentado elementos de crisis desde 2007 y 2008 en el sector financiero, detalla Gordón.

Son estos elementos los que se han traducido en los últimos años en el incremento de las tasas de interés para los créditos, que afecta la demanda y  encarece la política crediticia del país y ahora marginará a algunos  sectores de la población, a juicio de la especialista.

Las empresas resarcen cualquier afectación con la reducción de personal y trasladando los costos a los clientes.

«Empezamos un  año con una política de despido, lo cual augura que el 2017 va a cerrar con una tasa de desempleo  e informalidad mayor. Las empresas despiden y luego se aspira a la contratación de fuerza de trabajo más barata, con salarios más bajos.

Destacó que «es evidente el agotamiento de un modelo económico parasitario, cuya única actividad de crecimiento de manera significativa fue el sector construcción».

El economista Juan Jované señaló que lo que sucede es que aunque las carteras de crédito crecen no lo hacen como lo esperaban los banqueros, porque la desaceleración también está impactando a este sector.

Agrega que es posible que los bancos se estén preparando por el aumento de la tasa de interés, porque la demanda bajará por falta de poder adquisitivo de los panameños para obtener préstamos más caros.

Sin embargo, Gordón hace referencia además a que la actividad financiera y bancaria también está siendo embestida por todos los escándalos, en los que ha estado involucrada,  aunque se ha dado poca información al respecto.

Esto no solo sucede en la banca, en los últimos quince días dos empresas más de reconocida trayectoria comunicaron el despido de un total de 140 empleados.

La tendencia al aumento del desempleo se acentuó desde el año pasado, cuando el comercio registró pérdidas de 14 mil 403 puestos de trabajo; la industria manufacturera, 10 mil 613; y en transporte, almacenamiento y correo se redujeron 5,974 empleos en total, entre otros, según las estadísticas oficiales.

Pese a esto, el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia resaltó ayer el crecimiento de Panamá en 5.2%, una baja inflación de 0.7% en 2016 y que los ingresos tributarios en relación con lo presupuestado aumentaron 1.2%.

Sin embargo, los ingresos corrientes totales fueron de $7 mil 389 millones 870 mil, y lo presupuestado fue de $7 mil 639 millones 68 mil, es decir que lo recaudado fue $249 millones 198 mil por debajo de lo presupuestado por la DGI.

100

colaboradores fueron despedidos en una entidad bancaria local, según comunicado.

140

despidos se registraron en los últimos quince días en dos empresas.