Crece demanda de oficiales de cumplimiento

businessman presses compliance icon on virtual screen. Man touchFuente: Panamá América

Panamá ha ejecutado grandes esfuerzos para evitar que los servicios financieros que ofrece a la comunidad local e internacional sean vulnerados por los delitos de lavado de activos, financiamientos al terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, pero hay que seguir trabajando.

Así opinó la sénior manager Financial Services de Ernest & Young (EY), Marelvys Hincapié, al conversar con Capital Financiero de cómo están apoyando a las entidades financieras y empresas establecidas en el país para cumplir con las disposiciones contenidas en Ley 23 de 27 de abril de 2015 (Medidas de prevención del blanqueo de capitales, financiamiento del terrorismo y el financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva) y de las reglamentaciones emanadas de la misma, como el Acuerdo No. 006-2016 del 27 de septiembre de 2016 emitido por la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).

El acuerdo define el ámbito de aplicación de Ley 23 y la gestión de riesgos que incluye conocer el perfil transaccional del cliente (antecedentes, actividades, inicio y toda la relación comercial). Conocer los productos o servicios que ofrece por cuenta propia, canales de distribución, medios de pago y las zonas geográficas donde opera.

También la SBP establece que las entidades bancarias deben gestionar los riesgos de los clientes cuando se trate de nuevas tecnologías o en desarrollo para productos, tanto nuevos como existentes.

La implementación de la Ley 23 con miras a elevar los estándares de seguridad del sistema financiero y bancario, así como para contrarrestar los impactos en la reputación del país de la lista gris de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Lista Clinton, los mal llamados Panama Paper, entre otros, han incrementado la demanda de profesionales de cumplimientos especializados en estos temas.

Hincapié dijo que desde hace seis años EY cuenta con un equipo que aborda estos temas, pero que ha crecido hasta llegar a 18 consultores en la actualidad.

Estos abordan temas de cumplimiento de las leyes y normas de gobierno corporativo, entre otros, para la banca, seguros y mercado de capitales.

Agregó que antes los departamentos de cumplimientos de los bancos tenían pocos colaboradores, pero hoy el número aumenta debido a que manejan un sin número de tareas adicionales al monitoreo de transacciones. El mercado se ha visto en la necesidad de crear nuevos profesionales con este perfil.

Tener una mayor oferta de recursos humano capacitado en la gestión de riesgos relacionados con la prevención de lavado de dinero (AML, por sus siglas en inglés) y en los reportes (CRS, por sus siglas en inglés) de Fatca (Foreing Account Tax Compliance), tomará su tiempo, pero ya se está haciendo, destacó Hincapié.

Entre las competencias del nuevo perfil de los oficiales del área de cumplimiento, Hincapié citó: Tener conocimientos de diferentes escenarios de riesgos para el blanqueo de capitales y saber detectar qué cliente puede estar haciendo algún tipo de lavado de dinero dependiendo de su negocio, productos que ofrece y donde está localizado. Además debe manejar el tema de tecnología porque existen herramientas tecnológicas en el mercado operando para poder detectar estos comportamientos.

Si el banco está enfocado en el segmento corporativo, el oficial de cumplimiento debe conocer la conformación de la sociedad y los productos que se les ofrecen. También debe ser un profesional que se adapte rápidamente a los cambios, debido a que por el lado de los buenos se aprende a detectar estos comportamientos, así mismo por el lado de los malos se aprende a esquivarlos, dijo la gerente sénior de Servicios Financieros de EY.

Contar con estos profesionales en el Departamento de Cumplimiento de los bancos ha incrementado sus costos operativos, debido a este hecho los analistas de las calificadoras de riesgo como de las firmas asesoras como EY prevén una consolidación de los bancos pequeños a través de ventas y fusiones.

Pero los bancos pueden buscar eficiencia en sus equipos con la implementación de nuevas tecnologías que les ayuden a realizar un monitoreo efectivo de riesgos y con ello minimizar los errores.

Si bien las nuevas regulaciones tienen voces a favor y en contra, Hincapié las calificó de positivas y dijo que “Panamá ha crecido y madurado en cuanto a sus regulaciones. Es un tema de inversión que incide en el país, pero de manera positiva porque robustece el sistema bancario y financiero”.