Bonos perdedores del mundo recompensan a inversores optimistas

Por Ben Bartenstein y Justin Villamil.

Los gestores de cartera que buscan los mejores rendimientos en bonos de mercados emergentes este año tal vez quieran considerar los grandes perdedores de 2016 y 2017.

La historia sugiere que la deuda soberana de peor desempeño en un período de 12 o 24 meses a menudo es propensa a una fuerte reversión a medida que los precios vuelven a su valor justo. Véase el ejemplo de Barbados y Turquía. Las deudas de ambos países se encontraron entre las de peor rendimiento en 2013 para recuperarse y liderar los bonos de mejor rendimiento al año siguiente. En 2015, los tres principales retornos provenían de Ucrania, Rusia y Venezuela, los tres peores resultados el año anterior. Y Mozambique, que fue el peor desempeño de 2016, repuntó para situarse en el cuarto puesto el año pasado.

Lo opuesto también ha sido cierto. Después de premiar a los inversores con rendimientos líderes en el mundo en 2016, los bonos de Venezuela cayeron más del 51 por ciento el año pasado en medio de la agitación política, una contracción económica cada vez más profunda y declaraciones de impago de las tres principales agencias de calificación.

“Siempre es útil observar el rendimiento del país el año anterior”, dijo Jens Nystedt, gestor de fondos sénior en Emso Asset Management, que supervisa US$5.500 millones. “Cuando eres un inversor y lo piensas desde una perspectiva de valor razonable, si ha registrado un alza importante, hay que ver si hay sido excesiva”.

Según su modelo, Nystedt dice que Panamá y Filipinas pueden haber registrado alzas injustificables en 2017, y parecen caras en relación con sus calificaciones. Ve valor en Argentina y Colombia, y está esperando a ver si Ecuador puede llegar a controlar su déficit fiscal.

Research Affiliates, subasesor de Pacific Investment Management Co., presentó una argumentación similar para los que supervisan las carteras en septiembre: favorecer a los fondos que tuvieron un rendimiento inferior durante los últimos tres años y rechazar a ganadores en ese período.