Banco de México mantiene tasa en 7% por menor ritmo de inflación

Por Nacha Cattan con la colaboración de Rafael Gayol..

México mantuvo inalterados los costos de los créditos luego que la tasa de inflación registrara a inicios de septiembre el mayor descenso de este año, lo que indica que la tendencia de rápido aumento del costo de vida finalmente comenzó a revertirse.

Dirigido por el Gobernador Agustín Carstens, el Banco de México mantuvo la tasa de referencia en 7,0 por ciento por segunda reunión consecutiva, en línea con los pronósticos de 25 economistas encuestados por Bloomberg.

En respuesta a un aumento de las presiones de precios en la segunda mayor economía de América Latina, las autoridades se embarcaron a fines de 2015 en un ciclo de ajuste de 18 meses que ahora está ayudando a contener la inflación. Se agregan al margen de maniobra del banco central dos tembloresque afectaron a México este mes y causaron la muerte de más de 400 personas, lo que ha causado que algunos economistas reduzcan sus pronósticos de crecimiento para 2017 y han cimentado las expectativas de un relajamiento de la política monetaria a partir de 2018.

“La inflación bajará, pero no al ritmo que permita un recorte de tasas este año”, dijo Benito Berber, economista senior para América Latina de Nomura, antes de la decisión. El Banco de México “va a mantener la tasa sin cambios este año y comenzará a calibrar su mensaje sobre un recorte en los primeros meses del próximo año y hará el recorte dependiendo de lo que suceda con el peso”.

El Banco de México estará atento a los efectos derivados de la reciente depreciación de la moneda del país frente al dólar luego que la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, adoptara un tono más restrictivo sobre las tasas.

Si hay presiones a la baja sobre la moneda, como prevé Nomura, el recorte de la tasa no se materializará hasta después de las elecciones presidenciales de julio de 2018, dijo Berber. Nomura redujo su estimación para el crecimiento económico de este año del 2,2 por ciento al 1,8 por ciento debido a los recientes terremotos y la elevó al 2,2 por ciento respecto del 2 por ciento para el próximo año impulsado por gastos de recuperación.

La inflación se desaceleró a inicios de septiembre más de lo anticipado por analistas después de alcanzar en agosto su ritmo más alto en 16 años. La tasa cayó del 6,74 por ciento al 6,53 por ciento luego que las presiones de precios sobre algunas frutas y hortalizas disminuyeran y se redujera el impacto de un aumento en los precios de la gasolina.

Analistas anticipan que la inflación finalizará el año en 6,30 por ciento y que disminuya hacia fines del próximo año al 3,80 por ciento, según la última encuesta de Citibanamex. Ellos proyectan que el Banco de México elevará las tasas en un cuarto de punto en agosto de 2018, según la mediana de las estimaciones.