Apple apuesta a realidad aumentada y lanza celular de US$1.000

Por Alex Webb y Mark Gurman con la colaboración de Julie Verhage.

Apple Inc. llenó su iPhone de US$1.000 de funciones de realidad aumentada, en una apuesta a que esa tecnología incipiente persuada a los consumidores para que paguen precios premium por sus productos pese a la abundancia de alternativas más baratas.

El iPhone X, el teléfono más caro en la historia de Apple, fue uno de tres modelos nuevos exhibidos por el máximo ejecutivo Tim Cook el martes durante un evento en la nueva sede de US$5.000 millones de la empresa en Cupertino, California. La empresa también lanzó un Apple Watch actualizado con conexión a celulares y un decodificador que soporta videos de alta definición.

El evento marcó el décimo aniversario del iPhone original y comenzó con una rememoración del fallecido cofundador Steve Jobs. Los anuncios de los productos fueron recibidos con entusiasmo pero pocas sorpresas entre analistas, inversores y fans de los productos de la empresa. Las funciones del Watch impulsaron las acciones de Apple a un alza del 1 por ciento, pero el iPhone X vino con pocas funciones revolucionarias que no fueran informadas previamente y las acciones cedieron lo ganado para cerrar el día con una baja de 0,4 por ciento, a US$160,86.

“Se anticipaba que la empresa presentaría un dispositivo con un conjunto relativamente más robusto de funciones mejoradas”, escribió en una nota a los inversores Michael Olson, analista de Piper Jaffray. “En líneas generales, Apple cumplió esas expectativas elevadas”.

La mayoría de esas funciones está diseñada para la realidad aumentada, que superpone información digital a la vista del mundo real de la persona. Cook dijo que la RA podría ser tan importante como el propio smartphone y algunos analistas proyectan que genere cientos de miles de millones de dólares en ventas adicionales de dispositivos en los próximos años.

Precios

Con un precio de base de US$999 para la versión de 64 gigabytes, el iPhone X tiene una pantalla OLED más brillante con un uso más eficiente de la energía. Un sensor frontal 3-D reconoce la cara del usuario para desbloquear el aparato y convierte expresiones faciales en íconos emoji animados llamados animoji. La versión de 256 gigabytes cuesta US$1.149, según la página web de Apple.

Un iPhone a US$1.000 podría sumarle hasta 6 por ciento a las ganancias por acción de Apple en 2018, estimó la semana pasada Toni Sacconaghi, analista de Bernstein. Pero eso depende de que sea un gran éxito, y hay más competencia de actores chinos más económicos como Huawei Technologies Co. y Xiaomi Corp., que programaron la presentación de sus nuevos celulares cerca de la de Apple para atraer a los clientes que podrían quedar desalentados por el precio del iPhone X.

El precio elevado podría resultar accesible para los devotos de Apple y otros clientes con ingresos altos que pagarán con planes de cuotas mensuales, franja que representa al 80 por ciento de los usuarios de celulares de Estados Unidos, según Bob O’Donnell, presidente de TECHnalysis Research.

Sin embargo, podría ser un problema en China, donde los consumidores se concentran más en el status y el diseño y recibirán el iPhone X con su nueva pantalla o nada. “Huawei, Xiaomi, Oppo y Vivo ofrecen pantallas que ocupan todo un lado de sus aparatos a US$300 o menos”, agregó O’Donnell.

En un gesto para las alternativas más baratas, Apple también presentó modelos del iPhone 8 y 8 Plus con precios iniciales de US$699 y US799 respectivamente y bajó US$50 el precio del iPhone SE, a US$349. Así, Apple quedó con la gama más amplia de celulares de su historia.