Alcistas del oro apuestan a que racha bajista está por terminar

Por Luzi Ann Javier.

Al intuir que la Reserva Federal de Estados Unidos podría estar perdiendo entusiasmo por un alza rápida de los tipos de interés, los alcistas del oro están aumentando sus apuestas a que la racha de caídas más prolongada del metal en tres meses está a punto de terminar.

Los inversores volcaron US$675 millones en SPDR Gold Shares la semana pasada, elevando a un máximo de seis meses las carteras de oro en el mayor fondo negociado en bolsa respaldado por el metal precioso. Mientras los negociadores cotizan un aumento casi seguro del coste del endeudamiento cuando los responsables de política monetaria estadounidenses concluyan su reunión el miércoles, crece el escepticismo de que la Fed emprenderá de manera enérgica el endurecimiento monetario ante los riesgos al crecimiento.

“Pueden empezar a agregar un poco de cautela en su orientación porque el primer trimestre fue definitivamente decepcionante para la Fed y para la recuperación económica de Estados Unidos”, dijo Chris Gaffney, presidente de EverBank World Markets, con sede en San Luis, refiriéndose a funcionarios de la Fed. “Hay varias cosas que podrían hacer subir el oro”.

Los futuros del metal precioso han subido un 10 por ciento este año en medio de crecientes dudas de que la agenda económica del presidente Donald Trump, entre ellos los recortes de impuestos, sea aprobada por el Congreso. También suman su impulso al metal las incertidumbres políticas que rodean las negociaciones del Reino Unido para su salida de la Unión Europea después de que Theresa May perdiera su mayoría parlamentaria en las elecciones de la semana pasada, y una disputa diplomática en Oriente Medio.

A principios de este mes, Goldman Sachs Group Inc. retrasó su pronóstico de un tercer aumento de tasas este año a diciembre, en lugar de septiembre. El dinero especulativo también está apostando a un calendario similar, con un posicionamiento de cambio de tipos de interés a corto plazo a partir de diciembre, después de decepcionantes datos del empleo en Estados Unidos el 2 de junio.

Las tasas más altas limitan el atractivo de inversión de activos que no devengan intereses como el oro. Los futuros del metal precioso para entrega en agosto se negociaban con un alza de 0,2 por ciento a US$1.271,50 la onza el miércoles en Asia. Mientras que los precios cayeron durante cinco sesiones consecutivas hasta el martes, las pérdidas se limitaron a 2,2 por ciento en ese período, mientras la volatilidad de 30 días del metal languidece cerca del nivel más bajo desde 2014.

Han aparecido algunas señales de alerta sobre la salud de la economía de Estados Unidos. El crecimiento se desaceleró a 1,2 por ciento en el primer trimestre, del 2,1 por ciento en los tres meses previos. El déficit comercial se amplió en abril, lo que puede restringir el crecimiento económico este trimestre.

Desde finales de 2015, los aumentos en el coste del endeudamiento de Estados Unidos fueron seguidos de un repunte de los precios del oro, lo que fomenta el optimismo de una recuperación en ciernes.

“Las últimas tres alzas han marcado mínimos de ciclo para el oro”, dijo Suki Cooper, analista de Standard Chartered Plc, en una nota del 12 de junio. “Junto con un suelo físico más suave en las próximas semanas, las caídas a US$1.200 por onza probablemente ofrezcan niveles de entrada atractivos de nuevo”.